¡Bienvenidos!

¡Bienvenidos Parkinson Team! Nuestro objetivo es la difusión de información de calidad sobre la enfermedad de Parkinson. Parkinson Team también pretende compartir las opiniones, impresiones y vivencias de las personas vinculadas a la enfermedad de Parkinson. Espero vuestra participación. Un abrazo a todos, Sonia

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Welcome to Parkinson Team! Our goal is the diffusion of quality information on Parkinson's disease. Parkinson Team also intends to share opinions, impressions and experiences of people linked to Parkinson's disease. I expect your participation. A big hug to everyone, Sonia

jueves, 28 de abril de 2011

El dolor es un síntoma muy frecuente en la enfermedad de Parkinson

El dolor es un síntoma no motor muy frecuente en la enfermedad de Parkinson (EP), que se asocia a la presencia de depresión, y que predice una peor calidad de vida y autonomía por parte del paciente. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio publicado en Revista de Neurología.
Pese a la frecuencia de este síntoma (72,3%), sigue siendo un síntoma infravalorado, infradiagnosticado e infratratado. Hasta el 40,8% de los pacientes estudiados presentaba dolor sin conocimiento por parte del neurólogo, un 37,4% no recibía tratamiento específico para el dolor, y hasta el 20,9% presentaba dolor con conocimiento por parte del neurólogo, pero sin recibir tratamiento, por lo que, probablemente, es necesario tomar más medidas para su precoz y correcta identificación, clasificación y tratamiento. Además, los cuidadores de los pacientes con EP y dolor presentan un mayor grado de sobrecarga y estrés.

martes, 26 de abril de 2011

'Neupro' mejora los síntomas de la función motora y los trastornos del sueño en Parkinson


El parche de rotigotina, comercializado como 'Neupro' por los laboratorios UCB Pharma, mejora los síntomas de la función motora, trastornos del sueño y otro síntomas no motores de los pacientes afectados por la enfermedad de Parkinson, según los datos del estudio Recover, que se publica en la revista Movement Disorders.
Además, se ha observado que el uso de rotigotina produce mejorías significativas al medir los resultados secundarios y los datos de exploración adicionales tales como la calidad del sueño, la depresión, el dolor, la fatiga, el estado de ánimo-cognición y funcionalidad en las actividades de la vida diaria.
"Los trastornos del sueño, el deterioro de las funciones motoras matutinas y la calidad de vida relacionada con la salud son importantes síntomas entre los pacientes con Parkinson que están presentes durante la noche, la mañana y a lo largo del día", comenta la profesora de Neurología de la Universidad de Goettingen y del Paracelsus-Elena Klinik, en Kassel (Alemania) e investigadora principal del estudio Recover, Claudia Trenkwalder.
"El estudio -prosigue la experta- ha demostrado beneficios con rotigotina en cada uno de estos resultados. También ha reflejado los beneficios clínicos de la liberación continuada de rotigotina, cómo su eficacia se mantuvo durante toda la noche e incluso a la mañana siguiente y cómo mejoraron significativamente estos síntomas al comienzo del nuevo día, uno de los momentos más problemáticos para los pacientes afectados de Parkinson".
En concreto, el estudio Recover ha analizado a 287 pacientes con Parkinson, de los cuales 190 fueron asignados aleatoriamente al grupo rotigotina y los 97 restantes al grupo placebo. Por su parte, la dosis de rotigotina fue adaptada según las necesidades de cada paciente (2-16 mg/24h) durante un periodo de valoración de hasta ocho semanas, seguidas de un periodo de mantenimiento de cuatro semanas.
La función motora al despertar, antes de tomar la primera medicación, fue evaluada usando la parte III (examen motor) de la Escala de Calificación Unificada de la Enfermedad de Parkinson (UPDRS, Unified Parkinson's Disease Rating Scale), una evaluación exhaustiva, tanto de los síntomas motores como de la cognición, el comportamiento y el estado de ánimo.
Por su parte, la calidad del sueño fue evaluada según la Escala de Sueño modificada de la Enfermedad de Parkinson (PDSS-2, Parkinson's Disease Sleep Scale). Los pacientes fueron hospitalizados durante dos noches antes de la evaluación del periodo basal y otra vez al final del periodo de mantenimiento.
Así, por la mañana, la primera actuación de los profesionales médicos era la evaluación de los pacientes. La media del cambio que se produjo entre el periodo basal y el final del periodo de mantenimiento fue la co-variable primaria de eficacia, medida según la parte III de la escala UPDRS y la escala PDSS-2. Se utilizaron los síntomas no motores para medir los resultados secundarios y los datos de exploración adicional.
Los resultados indican que rotigotina proporcionó una mejoría significativamente mayor en los síntomas motores al despertar frente a placebo, según la media de la parte III de la escala UPDRS (-7,0 frente a -3,9 puntos; diferencia entre tratamientos -3,55; p=0,0002). Además, rotigotina proporcionó una mejoría significativamente mayor en las puntuaciones de calidad del sueño, según la media de la Escala PDS-2 (-5,9 frente a -1,9 puntos; diferencia entre tratamientos -4,26; p<0,0001).

Demuestran la relación de una enzima con la muerte de las neuronas


Investigadores del grupo NeuroDegeneración y NeuroReparación ('Grunedere') de la UCA han demostrado que el aumento de la expresión de la enzima Óxido Nítrico Sintasa Neuronal ('nNOS'), que sintetiza el óxido nítrico en neuronas de determinadas regiones del sistema nervioso central tiene como efecto la pérdida de entradas sinápticas, es decir, la pérdida de comunicación entre neuronas.
"Esto podría ser la base de la pérdida de memoria y podría, además, influir en la neurodegeneración o muerte de neuronas", explica el responsable del estudio, Bernardo Moreno, quien sugiere que ese aumento de la expresión de la enzima 'nNOS' podría desencadenar la pérdida de memoria e incrementar la dificultad en la adquisición de nuevas tareas que impliquen aprendizaje motor o espacial en enfermedades como el Parkinson, el Alzheimer, o la Esclerosis Lateral Amiotrófica.
Este grupo considera que los déficits cognitivos de memoria y de dificultades en el aprendizaje espacial -que afecta a los enfermos de Parkinson y Alzheimer- se relacionan con la pérdida de la sinapsis, estructura implicada en la comunicación entre neuronas y a través de la que se realiza la transmisión del impulso nervioso. Así, señala que existe coincidencia entre el aumento de la expresión de la enzima 'nNOS' y las pérdidas cognitivas típicas de estas enfermedades degenerativas. "Aunque los resultados obtenidos son fruto de un estudio en torno a un tipo neuronal (las neuronas motoras) que no se ve especialmente afectado en el Alzheimer, podrían ser extrapolables a enfermedades neurodegenerativas".

Logran crear una auto-renovación de las células troncales nerviosas


En un artículo publicado en la edición on-line de Proceedings of the National Academy of Sciences, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Diego y el Instituto Gladstone en San Francisco, informan de un avance en el papel que juegan las células madre: la creación a largo plazo, de la auto-renovación, de células primitivas precursoras neuronales de células madre embrionarias humanas (hESCs) que pueden convertirse en muchos tipos de neuronas sin aumentar el riesgo de formación de tumores.
"Es un gran paso adelante", dijo Kang Zhang, MD, PhD, profesor de oftalmología y genética humana en Shiley Eye Center y director del Instituto de Medicina Genómica, tanto en la UC San Diego. "Esto significa que podemos generar células estables, renovables o productos derivados de manera rápida y en grandes cantidades y a nivel clínico (millones en menos de una semana) que podrán ser utilizadas para los ensayos clínicos y, finalmente, para los tratamientos clínicos. Un logro hasta ahora imposible. "
Las células madre embrionarias son muy prometedores en la medicina regenerativa debido a su capacidad de convertirse en cualquier tipo de células necesarias para reparar y restaurar los tejidos dañados. Pero el potencial de hESCs se ha visto limitado por una serie de problemas prácticos, entre ellos la dificultad de cultivar una cantidad suficiente de células estables, que puedan utilizarse y el riesgo de que algunas de estas células puedan formar tumores.
Para producir las células madre neurales, Zhang, con el co-autor principal del Sheng Ding, PhD, un ex profesor de química en el Scripps Research Institute y ahora en el Instituto Gladstone y sus colegas, agregaron pequeñas moléculas en condiciones de cultivo químicamente definido que induce hESCs para convertirse en células precursoras neurales primitivos, pero luego se detiene el proceso de diferenciación.
"Y debido a que no utiliza tecnologías de transferencia de genes o productos exógenos de células, hay un riesgo mínimo de introducir mutaciones o contaminación exterior", dijo Zhang. Durante los ensayos de estas células precursoras neuronales no se encontró evidencia de la formación de tumores al introducirlas en ratones de laboratorio.
Mediante la adición de otras sustancias químicas, los científicos son capaces de dirigir las células precursoras a diferenciarse en diferentes tipos de neuronas maduras ", lo que significa que puede explorar las posibles aplicaciones clínicas para un amplio rango de enfermedades neurodegenerativas", dijo Zhang. "Se puede generar neuronas para condiciones específicas como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA o enfermedad de Lou Gehrig), enfermedad de Parkinson o, en el caso de mi área de investigación en particular, las neuronas específicas del ojo que se pierden en la degeneración macular, la retinitis pigmentosa o glaucoma".
El nuevo proceso promete tener amplias aplicaciones en la investigación con células madre. El mismo método puede ser utilizado para empujar inducir a las células madre pluripotenciales (células madre artificialmente derivadas de adultos, células maduras diferenciadas) para convertirse en células madre neurales, dijo Zhang. "Y, en principio, mediante la alteración de la combinación de pequeñas moléculas, pueden ser capaces de crear otros tipos de células madre capaces de convertirse en el corazón, el páncreas o las células musculares, por nombrar unos pocos."
El siguiente paso, según Zhang, es el uso de estas células madre para tratar diferentes tipos de enfermedades neurodegenerativas, como la degeneración macular o glaucoma en modelos animales.

Scientists Create Stable, Self-Renewing Neural Stem Cells
In a paper published in the early online edition of the Proceedings of the National Academy of Sciences, researchers at the University of California, San Diego School of Medicine, the Gladstone Institutes in San Francisco and colleagues report a game-changing advance in stem cell science: the creation of long-term, self-renewing, primitive neural precursor cells from human embryonic stem cells (hESCs) that can be directed to become many types of neuron without increased risk of tumor formation.
"It's a big step forward," said Kang Zhang, MD, PhD, professor of ophthalmology and human genetics at Shiley Eye Center and director of the Institute for Genomic Medicine, both at UC San Diego. "It means we can generate stable, renewable neural stem cells or downstream products quickly, in great quantities and in a clinical grade -- millions in less than a week -- that can be used for clinical trials and, eventually, for clinical treatments. Until now, that has not been possible."

Human embryonic stem cells hold great promise in regenerative medicine due to their ability to become any kind of cell needed to repair and restore damaged tissues. But the potential of hESCs has been constrained by a number of practical problems, not least among them the difficulty of growing sufficient quantities of stable, usable cells and the risk that some of these cells might form tumors.
To produce the neural stem cells, Zhang, with co-senior author Sheng Ding, PhD, a former professor of chemistry at The Scripps Research Institute and now at the Gladstone Institutes, and colleagues added small molecules in a chemically defined culture condition that induces hESCs to become primitive neural precursor cells, but then halts the further differentiation process.
"And because it doesn't use any gene transfer technologies or exogenous cell products, there's minimal risk of introducing mutations or outside contamination," Zhang said. Assays of these neural precursor cells found no evidence of tumor formation when introduced into laboratory mice.
By adding other chemicals, the scientists are able to then direct the precursor cells to differentiate into different types of mature neurons, "which means you can explore potential clinical applications for a wide range of neurodegenerative diseases," said Zhang. "You can generate neurons for specific conditions like amyotrophic lateral sclerosis (ALS or Lou Gehrig's disease), Parkinson's disease or, in the case of my particular research area, eye-specific neurons that are lost in macular degeneration, retinitis pigmentosa or glaucoma."
The new process promises to have broad applications in stem cell research. The same method can be used to push induce pluripotent stem cells (stem cells artificially derived from adult, differentiated mature cells) to become neural stem cells, Zhang said. "And in principle, by altering the combination of small molecules, you may be able to create other types of stem cells capable of becoming heart, pancreas, or muscle cells, to name a few."
The next step, according to Zhang, is to use these stem cells to treat different types of neurodegenerative diseases, such as macular degeneration or glaucoma in animal models.

martes, 19 de abril de 2011

Descubren cómo se produce la inflamación en las enfermedades neurodegenerativas

Un grupo de investigadores de la Universidad de Sevilla y el Instituto Karolinska de Estocolmo han demostrado, en bancos de cerebros humanos, el papel de las enzimas caspasas en el característico proceso de inflamación de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, el Parkinson o la Esclerosis Múltiple.

La inflamación cerebral, responsable de este tipo de patologías, está mediada por una células del sistema nervioso central llamadas células microgliales, encargadas de eliminar los restos celulares cuando ocurren daños neuronales en el cerebro.
Como explica el investigador de la Universidad de Sevilla, José Venero,  "si acontece un problema en las neuronas, las células de la microglia se activan con el propósito de eliminar los vestigios restantes del proceso".
Sin embargo, en las personas que padecen enfermedades neurodegenerativas, donde los efectos cerebrales son crecientes, el problema radica en la activación excesiva de las células microgliales. "Si las células se sobreactivan generan un ambiente neurotóxico, iniciándose un círculo vicioso de muerte neuronal y activación", aclara Venero.
Con esta investigación, publicada en 'Nature', los científicos han desentrañado el papel de las enzima carpasas, que interviene en el proceso de activación microglial. "Son importantes porque juegan un papel determinante en la estimulación de la microglia y en la neurotoxicidad asociada a dicho proceso. Si somos capaces de reducir la activación de este tipo de células a través de las caspasas, podríamos mitigar los procesos de inflamación cerebral", asegura el investigador.
Estos resultados, probados con éxito en muestras de bancos de cerebro humanos, abre nuevas vías farmacológicas para el tratamiento de este tipo de enfermedades, con todo lo que ello significa para avanzar en el campo de la neurodegeneración.

Lanzan campaña en Facebook vs. Parkinson

Una campaña en Facebook creada por el actor Ryan Reynolds ayudará a recaudar fondos para luchar contra la enfermedad de Parkinson
El actor norteamericano Ryan Reynolds (que será el próximo Linterna Verde en el cine), se ha sumado a la lucha contra el Parkinson que encabeza el también actor Michael J. Fox, por medio de una campaña denominada “Desafío Facebook”, con la cual pretenden recaudar fondos para mantener las investigaciones respecto a esta enfermedad.

Una de las motivaciones de Reynolds es que experimentó de cerca la enfermedad y sus consecuencias, ya que su padre vivió con ella durante 15 años.
La manera de participar es muy sencilla, ya que los cibernautas y usuarios de Facebook deberán dar “Me gusta” en la página de la fundación. Al momento de alcanzar 100 mil usuarios dentro de la página, el actor donará 10 mil dólares a lo acumulado.
De acuerdo con la fundación, hasta el momento se ha obtenido la tercera parte de lo que se necesita, pero hay seguridad de que los usuarios que presionen el botón “Me gusta” irán multiplicándose.
“No podríamos estar más agradecidos hacia Ryan por su creatividad y generosidad en ayudar a difundir lo que hacemos para acelerar la cura por el Parkinson”, comentó el actor Michael J. Fox, cuya fundación es la más grande y no sólo se concentra en halar una cura para la enfermedad, sino desarrolla terapias para ayudar a las personas que sufren esta enfermedad.

viernes, 15 de abril de 2011

Parkinson's Disease: Investigational Drug May Reduce Involuntary Movements

Results of the first randomized, placebo-controlled long-term clinical trial show the investigational drug safinamide may reduce dyskinesia or involuntary movements in mid-to-late stage Parkinson's disease. The findings will be presented as late-breaking research at the 63rd Annual Meeting of the American Academy of Neurology, April 9-16, 2011, in Honolulu.

"Our findings over a two-year treatment period suggest that taking safinamide in addition to levodopa and other dopaminergic treatments could help patients who continue to experience tremors and involuntary movement problems," said study author Ravi Anand, MD, a consultant with Newron Pharmaceuticals in Bresso, Italy. "These results are an important step forward in understanding how safinamide impacts patients with severe Parkinson's disease. Symptoms of Parkinson`s disease, motor fluctuations and dyskinesia can greatly affect a person's daily living and quality of life."

For the two-year study, 669 patients with mid-to-late stage Parkinson's disease who were already taking levodopa and other dopaminergic treatments were given 50 or 100 milligrams of safinamide per day or a placebo pill. Scientists tested participant's movement ability using the United Parkinson's disease rating scale that measures activities such as tremor, speech, behavior, mood and daily activities including swallowing, dressing and walking. A specific tool measuring severity of dyskinesia (DRS) was used in addition as primary efficacy endpoint.
At the start of the study, patients who took the 50 milligram dose of safinamide had an average score of 3.9 compared to a score of 3.4 for those taking a placebo pill. Patients who took the 100 milligram dose had an average score of 3.7.
After two years, researchers discovered in a post-hoc analysis that safinamide at 100 milligrams a day on top of taking levodopa reduced dyskinesia, or movement problems, by 24 percent in the one-third of participants who had scored a four or higher on the dyskinesia rating scale at the beginning of the study compared to those taking a placebo. There were no significant differences for people who took the 50 milligram dose.
There were no significant differences in the primary efficacy measure (movement control, i.e., dyskinesia) scores in the overall population. Side effects were comparable among the three treatment groups.

Neurosurgeons Test New Device for Placing Brain Implants

A new MRI device that guides surgeons as they implant electrodes into the brains of people with Parkinson's disease and other neurological disorders could change the way this surgery, called deep brain stimulation, is performed at medical centers across the country, according to a group of doctors at University of California, San Francisco.

Deep brain stimulation can help to alleviate patients' symptoms, and the new device will make the procedure faster and more comfortable for the patient. It grew out of a home-grown technique developed by a team of UCSF neurosurgeons and radiologists at UCSF.


"It's an evolutionary step in the way these surgeries are done," said UCSF neurosurgeon Paul Larson, MD, who presented initial test data on the new device on April 13 at the 79th Annual Scientific Meeting of the American Association of Neurological Surgeons in Denver. Larson was part of the team that developed the technique, with Alastair Martin, PhD and Philip Starr, MD, PhD.
UCSF is the first hospital to test this device, manufactured by the Southern California company Surgivision and approved by the U.S. Food and Drug Administration last summer. UCSF's initial test results were collected in six mock surgeries on three cadaver brains and on dozens of artificial targets made of water- and gelatin-filled plastic.

Deep Brain Stimulation
Parkinson's disease affects about 1 percent of the U.S. population over 50 -- about 1.5 million people -- a population expected to increase as Baby Boomers age.
Many with severe symptoms from Parkinson's disease have benefited from deep brain stimulation -- similar to putting a pacemaker inside a heart patient's chest. Over the last decade, doctors have performed tens of thousands of these surgeries; medical teams at UCSF perform about two a week.
Scientists aren't sure why deep brain stimulation works, but they believe it relates to the electric current being delivered to tiny parts of the brain, altering abnormal brain circuitry and alleviating symptoms by overriding the signals coming from those parts of the brain. One crucial part of the technique is accurately targeting the appropriate part of the brain.
Traditionally the surgery takes place with the patient awake so that brain activity can be fully monitored. A surgeon bolts a metal frame to a patient's head and then passes a small electrode into the target area in the brain, making recordings and testing the effect of patient movement on brain activity.

The New Technique
In 2004, the UCSF team developed a way to guide the placement of these electrodes while the patient was inside an MRI scanner. A standard MRI can show hi-res structures deep inside the brain, and surgeons can use these images to more accurately place the electrodes, potentially cutting the surgery time in half. Because the recording and testing step with smaller electrodes is eliminated from the process, it can also be done while the patient is asleep.
Despite these advantages, the original technique relied on specially modified parts and procedures unique to UCSF rather than a commercially available system. Any hospital that wanted to use this technique would have to develop its own homemade system. As a result, Larson said, "We were the only people in the world doing it."
Now with the availability of the new device, he predicts, more medical centers will start to use MRI to guide deep brain stimulation.
"The system provides the accuracy and reliability for us to do these operations safely and effectively," Larson said.
The study was funded by Surgivision. Neither UCSF nor any of the doctors involved in the study have any financial interest in the Surgivision device.

Los agonistas y antagonistas dopaminérgicos modulan la liberación de dopamina estriatal e inducen cambios en la función motora


La infusión local y la inyección sistémica de fármacos agonistas y antagonistas dopaminérgicos modulan la liberación de dopamina estriatal e inducen cambios en la función motora. En cambio, los fármacos antagonistas para los RD1 incrementan la liberación de DA y producen acinesia. Estas son algunas de las conclusiones de un estudio publicado recientemente en Revista de Neurología.
En ratones deficientes de receptores de la familia D1 (RD1) o D2 (RD2) se ha demostrado que la función motora es dependiente de la integridad del sistema dopaminérgico. En ratones deficientes de RD2, el subtipo D2 funciona como el autorreceptor predominante en comparación con el D3.
Las evidencias sugieren que el sistema de retroalimentación negativa (vía circuito corto y largo) asociado a la modulación del sistema dopaminérgico es mediado por receptores dopaminérgicos presinápticos y postsinápticos. El estudio del paradigma de retroalimentación negativa vía circuito largo en la modulación de la liberación de dopamina permitirá comprender el funcionamiento del circuito de los ganglios basales en condiciones fisiológicas y patológicas.

Las fases iniciales de la demencia por cuerpos de Lewy pueden confundirse con el alzhéimer o el párkinson


No existe un tratamiento que modifique ostensiblemente la evolución fatal de la demencia por cuerpos de Lewy (DCL), pero el adecuado tratamiento de los síntomas puede mejorar la calidad de vida de los pacientes y de sus cuidadores.
Aunque son varios los estudios epidemiológicos que señalan la DCL como la segunda causa más frecuente de demencia degenerativa primaria, en la práctica clínica diaria este tipo de demencia se diagnostica en un porcentaje inferior. Posiblemente esto sea debido a que, en su fase inicial, se puede confundir con otros trastornos, como la de forma destacada con la demencia tipo alzhéimer y con la enfermedad de Parkinson.
Es fundamental realizar un adecuado diagnóstico diferencial que permita adecuar el tratamiento farmacológico y predecir la evolución del caso. Para ello es fundamental atender a varios criterios clínicos que permitan el diagnóstico diferencial y a pruebas complementarias, como la exploración neuropsicológica y el estudio por imagen de las vías dopaminérgicas.

Episodes of Parkinson’s disease and dementia with Lewy bodies overshadowed by Alzheimer’s disease
Introduction. The second most frequent cause of dementia of those with a neurodegenerative origin is dementia with Lewy bodies, which accounts for 15-25% of the total number of cases of dementia. Case report. The aim of this study is to describe a clinical case of dementia with Lewy bodies, with emphasis on the need to perform the differential diagnosis with Alzheimer-type dementia and Parkinson’s disease with dementia.
The article highlights the importance of the agreed clinical criteria and complementary tests, such as the neuropsychological examination and imaging studies carried out to examine the dopaminergic pathways. The clinical criteria were the following: presence of dementia as the central feature, fluctuating attention, visual hallucinations and Parkinsonism as the nuclear features, and other suggestive features (frequent falls, syncopes, lowered level of consciousness). With regard to the neuropsychological examination, this type of dementia presents a particular profile, with an impaired capacity for visuospatial organisation and deficits in attention and the executive capabilities. Lastly, the study also underlines the importance of matching the pharmacological treatment to the particular characteristics of this dementia. Thus, it is essential to take into account the fact that the administration of anticholinergic agents and levodopa can upset the levels of attention and give rise to hallucinations. Conclusions. There is currently no treatment available that can make any clear changes to the fatal course of the disease, but suitable treatment of the symptoms can improve the quality of life of both patients and their caregivers.

http://www.viguera.com/sepg/pdf/revista/0204/0204_0221_0226.pdf

jueves, 14 de abril de 2011

First Comprehensive Gene Map of the Human Brain: More Than 90 Percent Similarity Among Humans

The Allen Institute for Brain Science has released the world's first anatomically and genomically comprehensive human brain map, a previously unthinkable feat made possible through leading-edge technology and more than four years of rigorous studies and documentation. The unprecedented mappings are the foundation for the Allen Human Brain Atlas, an online public resource developed to advance the Institute's goal to accelerate understanding of how the human brain works and fuel new discovery among the global research community.

In developing the Allen Human Brain Atlas, the Allen Institute has now thoroughly characterized and mapped the biochemistry of two normal adult human brains, providing opportunities for scientists to study the brain with new detail and accuracy. The data reveal a striking 94 percent similarity between human brains, establishing strong patterns as a critical foundation for translational and clinical research. In addition, data analysis from the two human brains indicate that at least 82 percent of all human genes are expressed in the brain, highlighting its tremendous complexity while also providing an essential genetic blueprint to understand brain functionality better and propel research in neurologic disease and other brain disorders.

"Until now, a definitive map of the human brain, at this level of detail, simply hasn't existed," said Allan Jones, Ph.D., Chief Executive Officer of the Allen Institute for Brain Science. "The Allen Human Brain Atlas provides never-before-seen views into our most complex and most important organ. Understanding how our genes are used in our brains will help scientists and the medical community better understand and discover new treatments for the full spectrum of brain diseases and disorders, from mental illness and drug addiction, to Alzheimer's and Parkinson's diseases, multiple sclerosis, autism and more."

Similar to a high-powered, multi-functional GPS navigation system, the Allen Human Brain Atlas identifies 1,000 anatomical sites in the human brain, backed by more than100 million data points that indicate the particular gene expression and underlying biochemistry of each site. Scientists can use the Allen Human Brain Atlas to explore the human brain and identify how disease and trauma, including physical brain injuries and mental health disorders, affect specific areas of the brain. This powerful resource makes it possible to pinpoint where a particular drug acts anatomically in the brain, to ultimately better control the successful outcome of numerous therapies.
"The Allen Institute is a powerful force in modern science," said Dr. Edward Jones, neuroscientist at the University of California, Davis. "They've applied an industrialized approach and high-output technology to accomplish what no other lab has ever done. The original data produced for the mouse brain revolutionized neuroscience and now the Allen Human Brain Atlas delivers extremely rare and essential information that most researchers could not otherwise access. They are truly paving the way for the future of research."

The Allen Human Brain Atlas is free and available to scientists, physicians and the education community as an online public resource at http://www.brain-map.org/

Previously, as its inaugural initiative, the Allen Institute for Brain Science completed mappings of the adult mouse brain in 2006, similarly making the data available free to scientists. Overall, those data have led to a number of significant research advances around the world, including the publishing of over 500 peer-reviewed papers citing the Allen Mouse Brain Atlas to support research conclusions.

About the Allen Human Brain Atlas
A key aspect of the Atlas that makes it a powerful research tool is that it fully integrates several different kinds of data across different scales of brain exploration. Data incorporated into the Atlas include magnetic resonance imaging (MRI), diffusion tensor imaging (DTI), as well as histology and gene expression data derived from both microarray and in situ hybridization (ISH) approaches.
Users of the Allen Human Brain Atlas comprise a diverse array of biomedical researchers -- primarily neuroscientists -- throughout the world. They include scientists who study the human brain itself, as well as those working in mouse and other model systems, providing a rare and important opportunity for them to probe the relevance of the findings to humans. Already, some 4,000 unique visitors are accessing the new Atlas each month.
It is anticipated that the Allen Human Brain Atlas will be used in small and large-scale applications to examine diseases and disorders, such as obesity, Parkinson's disease, autism, schizophrenia, Alzheimer's disease and multiple sclerosis -- as well as those exploring how the healthy brain works.
The Allen Institute for Brain Science will continue to expand the Allen Human Brain Atlas in the coming years, with new data from additional brains, as well as enhanced tools for searching, analyzing and viewing the data.

El ejercicio de baja intensidad preserva la movilidad en el Párkinson


De acuerdo con un estudio realizado recientemente por investigadores de la Universidad de Maryland Escuela de Medicina y de la VA Medical Center de Baltimore, Estados Unidos, y financiado por la Fundación Michael J. Fox para la Investigación de Párkinson, las caminatas de baja intensidad son el ejercicio más consistente para mejorar las condiciones de marcha y movilidad de los pacientes de párkinson.


Los resultados del trabajo científico presentado hace pocos días en la 63ª Reunión Anual de la American Academy of Neurology en Honolulu, Hawai, fueron obtenidos a partir de un experimento en donde 67 personas con la enfermedad fueron asignadas aleatoriamente a uno de tres grupos de ejercicios diferentes, para realizarlo tres veces a la semana, durante tres meses continuados, bajo la supervisión de los fisioterapeutas del Centro Médico de Asuntos Veteranos de Baltimore.

De forma específica, los grupos realizaron los siguientes ejercicios: caminar en una cinta a baja intensidad durante 50 minutos; trote en una cinta de mayor intensidad para mejorar la aptitud cardiovascular durante 30 minutos; y trabajo con pesas en piernas, brazos, espalda y pectorales, combinado con ejercicios de estiramiento para mejorar la fuerza muscular y la amplitud de movimiento.

Quienes realizaron caminatas de baja intensidad tres veces a la semana, durante 50 minutos, experimentaron mejorías más notables en su movilidad que el resto de los participantes. Al compaginar esos datos con las medidas de aptitud cardiovascular de todos los participantes, antes y después del entrenamiento, y su rendimiento en las actividades realizadas, se determinó que la combinación de este tipo de ejercicio, con estiramientos y entrenamiento de resistencia, puede hacer la diferencia en las funciones de estos pacientes, retrasando su discapacidad y ayudando a preservar su independencia.

Low Intensity Treadmill Exercise Is Best to Improve Walking in Parkinson's
Researchers from the University of Maryland School of Medicine and the Baltimore VA Medical Center found that Parkinson's patients who walked on a treadmill at a comfortable speed for a longer duration (low-intensity exercise) improved their walking more than patients who walked for less time but at an increased speed and incline (high-intensity exercise). The investigators also found benefits for stretching and resistance exercises.
The study results will be presented April 12 at the 63rd Annual Meeting of the American Academy of Neurology meeting in Honolulu.

"Our study showed that low-intensity exercise performed for 50 minutes three times a week was the most beneficial in terms of helping participants improve their mobility. Walking difficulty is the major cause of disability in Parkinson's disease. These results show that exercise in people with Parkinson's disease can make a difference in their function. Exercise may, in fact, delay disability and help to preserve independence," says Lisa Shulman, M.D., principal investigator and professor of neurology at the University of Maryland School of Medicine.
"Many patients ask us what kind of exercise they should be doing. Now we can tell them that this research shows that low-intensity walking, which most people with Parkinson's can do, combined with stretching and resistance training may be the best option," adds Dr. Shulman, who is also co-director of the Maryland Parkinson's Disease and Movement Disorders Center at the University of Maryland Medical Center.

The study compared 67 people with Parkinson's disease who were randomly assigned to one of three exercise groups: walking on a treadmill at low intensity for 50 minutes, higher-intensity treadmill training to improve cardiovascular fitness for 30 minutes, and using weights (leg presses, extensions and curls) and stretching exercises to improve muscle strength and range of motion. Participants exercised three times a week for three months under the supervision of exercise physiologists at the Baltimore VA Medical Center.
"We saw positive effects with all three types of exercise, but the low-intensity training showed the most consistent improvement in gait and mobility," adds Dr. Shulman.
"To maintain the best possible quality of life, people with Parkinson's disease need practical, evidence-based advice about what kind of exercise will most benefit them over the long term. The Michael J. Fox Foundation has aimed to answer this question in its exercise funding to investigators such as Dr. Lisa Shulman and her team," says Todd Sherer, PhD, chief program officer of The Michael J. Fox Foundation for Parkinson's Research.

The Maryland research team measured participants' cardiovascular fitness before and after training, and found cardiovascular improvement in both the low- and high-intensity groups. Other measurements included the distance covered in a six-minute walk and timed tests of walking short distances, such as 50 feet.
"The results of this study provide practical information to people with Parkinson's disease to make decisions about managing their health and well-being. Our University of Maryland faculty members are committed to testing new approaches, such as exercise, to help patients," says E. Albert Reece, M.D., Ph.D., M.B.A, vice president for medical affairs, University of Maryland, and dean, University of Maryland School of Medicine.

Parkinson's disease affects about 1 million people in the United States and Canada. Most people begin to develop symptoms in their late 50s or early 60s, although it can occur in younger people. Parkinson's disease affects the brain's ability to produce dopamine, the neurotransmitter involved in the communication between the brain cells for motor control. Physical symptoms include tremor, muscle rigidity, slowness of movement and gait impairment. There are also non-motor symptoms such as changes in cognitive function, sleep disturbance and depressed mood.

miércoles, 13 de abril de 2011

EPDA desarrolla por primera vez una declaración consensuada sobre el abordaje del párkinson


La European Parkinson’s Disease Association (EPDA) está desarrollando de forma pionera una declaración consensuada que permita establecer las líneas estratégicas del correcto manejo del Parkinson.
Actualmente no existe un consenso europeo sobre el abordaje de esta enfermedad, ni se han definido los parámetros que garanticen la calidad de la atención de estos pacientes. “La declaración consensuada servirá a las organizaciones miembro de la EPDA -y otras instituciones interesadas– como punto de partida para mejorar el tratamiento del Parkinson en sus respectivos países”, señaló Knut-Johan Onarheim, Presidente de la EPDA. Además, añadió que “este documento es esencial para que se produzca un cambio necesario”.
Los aspectos motores y no motores de la enfermedad de Parkinson hacen que los costes derivados de la hospitalización y la asistencia sanitaria sean elevados, lo que supone que la carga económica de la enfermedad se manifieste tanto en los costes directos como en los indirectos. A su vez, se ha evidenciado como el diagnóstico temprano de la enfermedad por parte de los especialistas reduce la carga económica individual y social.
El Parkinson se caracteriza fundamentalmente por presentar problemas con los movimientos corporales, conocidos como ‘síntomas motores’. No obstante, el Parkinson está también ligado a síntomas que no afectan directamente al movimiento, denominados ‘síntomas no motores’, que incluyen trastornos del sueño, estreñimiento, pérdida del sentido del olfato, depresión, disfunción sexual y ansiedad. Además, algunos medicamentos indicados para el tratamiento del Parkinson pueden causar complicaciones como la disquinesia – movimientos inquietos o espasmos asociadas a menudo con la enfermedad-.
Esta declaración consensuada se originó poco después del lanzamiento de La Campaña “Move for Change” de la EPDA, desarrollada en abril de 2010, a raíz de las conclusiones obtenidas con un estudio online realizado a nivel paneuropeo durante de tres años, dividido en tres partes y traducido a 24 idiomas. La encuesta se centraba en conocer si la calidad de vida de las personas con Parkinson había mejorado desde el lanzamiento de la Carta de los Derechos del Paciente de Parkinson en 1997. Cada año se centra en uno o dos temas específicos de la Carta para que los participantes respondan abiertamente.
La primera parte de la encuesta “Move for Change” – desarrollada desde abril hasta octubre del año pasado – tuvo por objetivo el conocer si las personas con Parkinson fueron derivadas a un especialista en la patología y si recibieron un diagnóstico preciso. Dicha encuesta contó con la participación de más de 2.200 pacientes con Parkinson y puso de manifiesto la necesidad de mejorar la educación y sensibilización de los profesionales de la salud de toda Europa. En base a esta evidencia la EPDA consideró conveniente el desarrollo de una declaración consensuada, explicó Onarheim.

“Los resultados obtenidos en este primer estudio son preocupantes”, afirmó el Presidente de la EPDA, y añadió que “gracias a esta información ha quedado patente la cantidad de trabajo que queda por hacer en toda Europa”. Se ha puesto de manifiesto la necesidad de sensibilizar y educar tanto a los profesionales de la salud como a las asociaciones de pacientes. Este trabajo requiere de un gran esfuerzo por lo que es necesario contar con evidencias que favorezcan el apoyo de políticos y legisladores. Como resultado la campaña ‘The Move for Change” y la declaración consensuada europea se convertirán en una herramienta imprescindible para la consecución de estos objetivos, tanto a nivel europeo como nacional.

La segunda parte de la encuesta online de la Campaña ‘The Move for Change’ – vigente a partir del 11 de abril, Día Mundial del Parkinson y Día Europeo del Parkinson – evaluará si los pacientes con Parkinson disponen de los recursos necesarios por parte de los profesionales de atención primaria, neurólogos, sicólogos y miembros de un equipo multidisciplinar.

"Para que la campaña “Move for Change” logre sus objetivos de forma satisfactoria la EPDA necesita el apoyo de todas las organizaciones miembro para promover y completar la segunda parte de la encuesta entre sus miembros. La participación activa generará la información y argumentos necesarios para lograr un cambio de actitud. Todas las partes implicadas podemos jugar un papel importante en los próximos años, lo que resulta emocionante".

Datos detallados de la encuesta online estarán disponibles a través de un informe que será publicado en una revista europea especializada en neurología en el mes de septiembre. A partir del 11 de abril se podrá acceder a la segunda parte de la encuesta a través de (www.epda.eu.com/m4c-survey).

Investigan un dispositivo para monitorizar los síntomas de los enfermos de Parkinson


Un equipo de investigadores del Consorcio Sanitario del Garraf (CSG), junto con los ingenieros de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), están investigando un dispositivo para monitorizar los síntomas de los enfermos de Parkinson.
El dispositivo recoge automáticamente el grado de dificultad de movimientos que tiene el paciente en cada momento del día y permite a los especialistas conocer con precisión cuales son los peores momentos de los pacientes, en los que se requiere un reajuste de la dosis de medicación.
Según un comunicado, la investigación, con el nombre de proyecto MoMoPa (Monitorización de enfermos de Parkinson con fines terapéuticos), pretende dar respuesta a la dificultad de movimientos de las personas afectadas con el desarrollo de un aparato que el paciente lleva todo el día encima.
El aparato también podría utilizarse en un futuro para ajustar de forma automática y en el momento adecuado las dosis de medicación que han de tomar los pacientes que llevan bombas de infusión, de forma que si el aparato detecta que la persona está empeorando, la bomba de infusión aumentaría la dosis para solucionar el problema.
El geriatra e investigador Alejandro Rodríguez ha asegurado que "los resultados del proyecto están demostrando que es posible la detección automática de diferentes problemas que aparecen en los enfermos de Parkinson".

Ficha del proyecto

domingo, 10 de abril de 2011

Los síntomas no motores tienen mayor impacto en la calidad de vida de los pacientes


El tratamiento del Parkinson ha estado fundamentalmente dirigido a los trastornos del movimiento, pero un estudio acaba de revelar que los síntomas no motores tienen "mayor impacto" en la calidad de vida de los pacientes, lo que podría revolucionar el abordaje de esta enfermedad.
Publicado en la revista científica Movement Disorders, referencia internacional en esta patología neurodegenerativa, el trabajo se ha realizado en doce centros especializados de diez países, entre ellos España, y ha incluido a más de cuatrocientos afectados.
En la actualidad, la enfermedad de Parkinson se define por la afectación motora, fundamentalmente por la presencia de temblor, rigidez, lentitud y/o alteración del equilibrio.
Sin embargo, en los últimos años se ha identificado la importancia de múltiples síntomas que se denominan "no motores" -ya que no están relacionados con el movimiento-, como la alteración del sueño, del estado de ánimo, de la función cognitiva, la disfunción autonómica y el dolor, entre otros.
Kurtis y sus colaboradores indagaron el impacto global de estos trastornos, medidos en frecuencia y severidad mediante una escala específica, sobre la situación vital y la salud de los pacientes.
En la escala se recogen 30 síntomas de nueve dominios diferentes: cardiovascular, sueño/fatiga, estado de ánimo, alteraciones de percepción o alucinaciones, memoria, gástrico, urinario, sexual y misceláneo.
La media de numero de síntomas no motores padecidos por paciente fue de diez, ha apuntado la doctora, quien ha explicado que todos ellos se describen en una misma enfermedad, algunos por el Parkinson en sí, otros por efectos secundarios del tratamiento y otros por una combinación de ambos.
"Por primera vez se ha descubierto que la relación entre los síntomas no motores y la calidad de vida es muy intensa y más importante que la relación entre síntomas motores y calidad de vida", ha comentado la investigadora.
Dicho esto en cifras, se constata una correlación de 0.70 para los síntomas no motores y otra menor (0.58) para los motores. En estadística, una correlación de 0.70 o más se considera "intensa" y de 0.50 a 0.70 se califica de "moderada".

Kurtis ha explicado que los síntomas no motores se tratan de un modo insuficiente por una responsabilidad compartida entre el paciente, que no los cuenta en ocasiones por desconocimiento o vergüenza, y el médico, porque no pregunta por ellos.
"A veces el paciente ni siquiera sabe que las pérdidas de orina, la depresión o la disfunción eréctil pueden ser consecuencia del Parkinson", ha argüido la experta, quien ha apuntado que si son estos trastornos los que más pesan sobre el enfermo, podrían ser abordados con la medicación específica que corresponda en cada caso.
La investigadora ha agregado, como otro de los avances que pueden derivarse de este análisis, que el mayor conocimiento de todas estas situaciones puede servir para la detección precoz de la dolencia. "Hasta hace poco ni siquiera sabíamos que existían y ahora pueden contemplarse incluso como precursores de la enfermedad", ha matizado.
Ante estos hallazgos, se descubre que es necesaria una nueva visión "integral" del Parkinson, tanto en la investigación como en el tratamiento de este trastorno neurológico, crónico e invalidante, que afecta al 2% de las personas mayores de 65 años.

En este momento se calcula que en España viven cerca de 150.000 pacientes, al considerar que actualmente el 15% de la población española está por encima de esa edad. Además, se cree que más de 30.000 personas están sin diagnosticar.
Respecto a las perspectivas de futuro, se prevé que el número de afectados se duplique para el año 2025 y que llegue a triplicarse en 2050.

The impact of non-motor symptoms on health-related quality of life of patients with Parkinson's disease.

BACKGROUND: Non-motor symptoms are detrimental to health-related quality of life (HRQoL) of Parkinson's disease patients. In this study, the Non-Motor Symptoms Scale (NMSS) was used to assess the impact of the non-motor symptoms on HRQoL of Parkinson's disease patients.

METHODS: In a multicenter, international, cross sectional study on 411 Parkinson's disease patients, the NMSS was applied along with clinical (Hoehn and Yahr staging and SCOPA-Motor) and HRQoL measures (PDQ-39, and EQ-5D). Prevalence of non-motor symptoms was determined also through the NMSS. The association of NMSS and SCOPA-Motor with HRQoL measures and the differences in HRQoL scores between patients with and without non-motor symptoms in each NMSS domain were estimated by non-parametric statistics. Predictors of HRQoL were sought through multiple linear regression analyses.
RESULTS: Nocturia (68.4% of the sample), fatigue (65.9%), and dribbling saliva (56.7%), were the most frequent complaints. Total NMSS score: (1) showed a higher correlation coefficient (r(S) = 0.70) with the PDQ-39 Summary Index (SI) than SCOPA-Motor (r(S) = 0.58); (2) showed high-moderate correlation (r(S) = 0.60 - 0.38) with all PDQ-39 domains; and (3) was the best predictor of HRQoL as measured by the PDQ-39 SI. For each NMSS domain, patients with symptoms had significantly worse HRQoL scores than patients without symptoms.
DISCUSSION: To our knowledge, this is the first study to determine in a holistic manner the impact of the non-motor symptoms on HRQoL of Parkinson's disease patients. The results show that non-motor symptoms have, as a whole, a greater impact on HRQoL than motor symptoms and non-motor symptoms progression contributes importantly to HRQoL decline in patients with Parkinson's disease.

Conferencia PSP y Párkinson



Con motivo de sensibilizar a la población sobre la parálisis supranuclear progresiva (PSP) y la enfermedad de Parkinson, la Asociación de Párkinson Cerdanyola-Ripollet se suma al proyecto solidario iniciado por Lluis Carbonell (A pie desde Cerdanyola a Finisterre siguiendo el camino de San Jaime), organizando una conferencia multitudinaria a la que os invitamos a asistir.

Estáis todos invitados el 5 de Mayo de 2011 a las 19 horas en el Ateneo de Cerdanyola del Vallès.

Participantes en la conferencia:
Lluis Carbonell
La Careta Teatre
Antonia Campolongo
Sonia Delgado

Soldadores sanos pueden tener mayor riesgo de daño cerebral temprano


Una nueva investigación sugiere que los trabajadores expuestos a los humos de soldadura pueden estar en riesgo de desarrollar daño cerebral en una zona del cerebro que también se ve afectada en la enfermedad de Parkinson. El estudio se publica en la edición online de Neurology ® ", la revista médica de la Academia Americana de Neurología

Los humos producidos por la soldadura contienen manganeso. El manganeso es un elemento químico que, incluso en niveles bajos, se ha relacionado con problemas neurológicos, incluyendo síntomas similares a la enfermedad de Parkinson.

"Hay más de un millón de trabajadores que realizan la soldadura como parte de su trabajo en los Estados Unidos", dijo Brad A. Racette, MD, de la Escuela de Medicina en la Universidad de Washington en San Luis y miembro de la Academia Americana de Neurología. "Si fuera cierto un vínculo entre los efectos neurotóxicos y los humos, tendría un impacto importante en la salud pública laboral de EE.UU. y su economía."

El estudio incluyó a 20 soldadores sin síntomas de la enfermedad de Parkinson, 20 personas con la enfermedad de Parkinson que no eran soldadores y 20 personas que no eran soldadores y no tenía párkinson. Los soldadores fueron reclutados a partir de dos astilleros del Medio Oeste y una empresa de fabricación de metales. A todos los participantes se les realizo un PET y una resonancia magnética cerebral, pruebas de habilidades motoras y fueron examinados por un neurólogo especialista en trastornos del movimiento. Los soldadores tenían un promedio de 30.000 horas vitales de exposición a la soldadura. Su promedio en los niveles de manganeso se encontró dos veces superior al límite normal.

Los científicos encontraron que en el PET los soldadores tenían un promedio de 11,7 por ciento de reducción en un marcador de la dopamina en un área del cerebro en comparación con las personas que no soldaban. La dopamina es un mensajero químico que ayuda a las células nerviosas en su comunicación y se ve disminuido en regiones específicas del cerebro en personas con enfermedad de Parkinson. Los test para controlas las habilidades motoras de los soldadores mostraron dificultades leves en el movimiento cercanas a la media de la observada en pacientes con enfermedad de Parkinson en etapa temprana.

"A pesar de estos cambios en la disfunción cerebral y la dopamina pueden ser un marcador precoz de la muerte neuronal relacionada con la exposición a la soldadura, los daños parecían ser diferentes a las de las personas con enfermedad de Parkinson propiamente dicha", dijo Racette. "La resonancia magnética también reveló cambios cerebrales en los soldadores que eran compatibles con los depósitos de manganeso en el cerebro."

"Aunque este estudio muestra que estos trabajadores tenían disfunción de la dopamina en el cerebro, los autores del estudio no pudieron determinar si se trataba específicamente de un problema relacionado con el manganeso", dijo WR Wayne Martin, MD, quien escribió una editorial acompañando al tema. Martin de la Universidad de Alberta en Edmonton, Alberta, Canadá y miembro de la Academia Americana de Neurología. "¿Estos individuos desarrollan la enfermedad de Parkinson propiamente dicha? No podemos responder a esa pregunta basándonos do en el estudio, pero se deben hacer más investigaciones para explorar esta posibilidad.

Healthy Welders May Be at Increased Risk for Early Brain Damage

New research suggests that workers exposed to welding fumes may be at risk for developing brain damage in an area of the brain also affected in Parkinson's disease. The study is published in the April 6, 2011, online issue of Neurology®, the medical journal of the American Academy of Neurology.
Fumes produced by welding contain manganese. Manganese is a chemical element that, even at low levels, has been linked to neurologic problems, including Parkinson's disease-like symptoms.


"There are over one million workers who perform welding as part of their job functions in the United States," said Brad A. Racette, MD, with Washington University School of Medicine in St. Louis and a Fellow with the American Academy of Neurology. "If a link between neurotoxic effects and these fumes were proven, it would have a substantial public health impact for the U.S. workforce and economy."

The study involved 20 welders with no symptoms of Parkinson's disease, 20 people with Parkinson's disease who were not welders and 20 people who were not welders and did not have Parkinson's. The welders were recruited from two Midwest shipyards and one metal fabrication company. All participants were given brain PET and MRI scans, motor skills tests and examined by a neurologist who specializes in movement disorders. The welders had an average of 30,000 hours of lifetime welding exposure. Their average manganese levels were found to be two times the upper limits of normal.

Scientists found that welders had an average 11.7 percent reduction in a marker of dopamine in one area of the brain on PET scans as compared to people who did not weld. Dopamine is a chemical messenger that helps nerve cells communicate and is decreased in specific brain regions in people with Parkinson's disease. The welders' motor skills test scores also showed mild movement difficulties that were about half of that found in the early Parkinson's disease patients.

"While these changes in the brain and dopamine dysfunction may be an early marker of neuron death related to welding exposure, the damage appeared to be different from those of people with full-fledged Parkinson's disease," said Racette. "MRI scans also revealed brain changes in welders that were consistent with manganese deposits in the brain."

"Although this study shows that these workers had dopamine dysfunction in the brain, the study authors could not determine whether this was specifically related to manganese," said W. R. Wayne Martin, MD, who wrote an accompanying editorial on the topic. Martin is with the University of Alberta in Edmonton, Alberta, Canada and a member of the American Academy of Neurology. "Will these individuals develop full-fledged Parkinson's disease? We can't answer that question based on the study but more research should be done to explore this possibility."

Nueva asociación entre la enfermedad de Parkinson y el cáncer de próstata.


Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Utah, han encontrado pruebas convincentes de que la enfermedad de Parkinson se asocia con un mayor riesgo de cáncer de próstata y el melanoma, y que este mayor riesgo de cáncer se extiende también a parientes tanto cercanos como lejanos de los individuos con enfermedad de Parkinson. A pesar de que este vínculo entre la enfermedad de Parkinson y el melanoma se había sospechado antes, esta es la primera vez que se establece el vinculo entre el del riesgo de cáncer de próstata y la enfermedad de Parkinson.

La enfermedad de Parkinson (EP) es una enfermedad neurológica progresiva que produce normalmente temblor, dificultades para caminar, moverse y coordinar. La mayoría de estudios demuestran que los individuos con enfermedad de Parkinson tienen una tasa global de reducción de cáncer, con la notable excepción del melanoma, la forma más grave de cáncer de piel. Investigaciones anteriores han sugerido una posible relación genética entre la EP y el melanoma, pero estos estudios se han limitado a los familiares de primer grado que a menudo comparten un ambiente similar, lo que hace difícil distinguir entre los factores de riesgo genéticos y ambientales.

“Los trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Parkinson pueden compartir causas etiopatogénicas con algunos tipos de cáncer”, dice Stefan-M. Pulst, MD, profesor y director del departamento de neurología en la Universidad de Utah, y coautor de este estudio. "Usando la población de Utah como bases de datos, hemos sido capaces de explorar la asociación de la EP con diferentes tipos de cáncer, mediante el estudio del riesgo de cáncer en personas con enfermedad de Parkinson, así como sus parientes cercanos y lejanos”

La Base de Datos de la población de Utah (UPDB) incluye el nacimiento, la muerte, y los datos de la relación familiar de más de 2,2 millones de personas, incluidos los datos de la genealogía de los originales pioneros de Utah. Algunos de los registros en esta base de datos informatizada se remontan más de 15 generaciones, haciendo del UPDB un recurso útil para el estudio de riesgo genético. El UPDB también está vinculado con los certificados de Registro de Cáncer de Utah, y los certificados de defunción de UTAH, se remonta a 1904.

"En Utah, tenemos la oportunidad única de evaluar la relación entre la EP y ciertos tipos de cáncer con un enfoque basado en la población que elimina muchos de los tipos típicos de sesgo asociado a los estudios epidemiológicos", dice Lisa Cannon-Albright, PhD de la Universidad de Utah profesora de medicina interna y jefe de la división de epidemiología genética, y co-autora de este estudio. "En lugar de basarse en entrevistas con los pacientes para la historia médica familiar, hemos sido capaces de utilizar el UPDB, junto con los registros de cáncer y defunción de todo el estado, para buscar los vínculos entre la EP y el cáncer”.

El equipo de investigadores, incluyendo a Seth A. Kareus, MD, Universidad de Utah, jefe de residentes de neurología y Karla P. Figueroa, MS., utilizó la UPDB para identificar a casi 3.000 personas con al menos tres generaciones de datos genealógicos que tenían enfermedad de Parkinson como su causa de muerte. Los investigadores descubrieron que el riesgo de cáncer de próstata y el melanoma en esta población de enfermos de párkinson fue significativamente superior al esperado. También observaron un mayor riesgo de cáncer de próstata y el melanoma entre los de primera, segunda, y los parientes de tercer grado de estos individuos con enfermedad de Parkinson (EP), aunque el exceso de riesgo para el melanoma en parientes de tercer grado no alcanzó significación estadística.

A fin de validar la asociación observada entre la muerte relacionada con párkinson y estos dos tipos de cáncer, los investigadores también identificaron los individuos que fueron diagnosticados de cáncer de melanoma o de la próstata para evaluar su riesgo de muerte con EP. Descubrieron que estos individuos, así como todos sus familiares, tenían un riesgo significativamente mayor de muerte con EP.

"En nuestro estudio, no sólo encontramos un mayor riesgo de cáncer de próstata y melanoma entre los individuos con enfermedad de Parkinson y sus familiares, sino que también estableció un riesgo de EP de reciprocidad entre los individuos con estos dos tipos de cáncer y sus familiares", dice Pulst. "En conjunto, estos datos apoyan fuertemente una asociación genética entre la EP y los dos tipos de cáncer el de próstata y el melanoma."

Pulst y sus colegas señalaron que, mientras que se observo una disminución en el riesgo de cáncer de pulmón entre las personas con EP, esta disminución no se extiende en el riesgo a cualquiera de sus familiares. Este hallazgo sugiere que el medio ambiente, en lugar de la genética, pueden ser factores responsables de esta asociación.

"Nuestros hallazgos apuntan a la existencia de cambios fisiopatológicos subyacentes que son comunes a la enfermedad de Parkinson, el cáncer de próstata y el melanoma", dice Cannon-Albright. "Los análisis de los vínculos genéticos entre estas enfermedades pueden mejorar nuestra comprensión de la EP y las estrategias de influencia para la detección del cáncer de próstata y piel."

Estos resultados serán presentados en la Academia Americana de Neurología (AAN) 2011 Reunión Anual en Honolulu, HI

Novel Association Between Parkinson's Disease and Prostate Cancer


University of Utah School of Medicine researchers have found compelling evidence that Parkinson's disease is associated with an increased risk of prostate cancer and melanoma, and that this increased cancer risk also extends to close and distant relatives of individuals with Parkinson's disease. Although a link between Parkinson's disease and melanoma has been suspected before, this is the first time that an increased risk of prostate cancer has been reported in Parkinson's disease.

Parkinson's disease (PD) is a progressive neurologic condition that leads to tremors and difficulty with walking, movement, and coordination. Most studies demonstrate that individuals with PD have an overall decreased rate of cancer, with the notable exception of melanoma, the most serious form of skin cancer. Previous research has suggested a possible genetic link between PD and melanoma, but these studies have been limited to first-degree relatives who often share a similar environment, making it difficult to distinguish between genetic and environmental risk factors.


"Neurodegenerative disorders such as Parkinson's disease may share common disease-causing mechanisms with some cancers," says Stefan-M. Pulst, MD, professor and chair of the department of neurology, at the University of Utah, and co-author on this study. "Using the Utah Population Database, we were able to explore the association of PD with different types of cancer by studying cancer risk in individuals with PD, as well as their close and distant relatives."

The Utah Population Database (UPDB) includes birth, death, and family relationship data for over 2.2 million individuals, including genealogy data from the original Utah pioneers. Some of the records in this computerized database extend back over 15 generations, making the UPDB a useful resource for studying genetic risk. The UPDB is also linked with the Utah Cancer Registry and Utah death certificates dating back to 1904.

"In Utah, we have the unique opportunity to evaluate the relationship between PD and certain cancers using a population-based approach that eliminates many of the typical types of bias associated with epidemiological studies," says Lisa Cannon-Albright, PhD, University of Utah professor of internal medicine and division chief of genetic epidemiology, and co-author of this study. "Rather than relying on patient interviews for family medical history, we were able to use the UPDB, along with statewide registries of cancer and death, to look for links between PD and cancer."

The study team, including Seth A. Kareus, MD, University of Utah chief resident of neurology and Karla P. Figueroa, MS., screened the UPDB to identify nearly 3000 individuals with at least three generations of genealogical data who had PD listed as their cause of death. The researchers discovered that the risk of prostate cancer and melanoma within this PD population was significantly higher than expected. They also observed an increased risk for prostate cancer and melanoma among first-, second-, and third-degree relatives of these individuals with PD, although the excess risk for melanoma in third-degree relatives did not reach statistical significance.

In order to validate the observed association between PD-related death and these two cancers, the researchers also identified individuals who were diagnosed with either melanoma or prostate cancer to evaluate their risk for death with PD. They found that these individuals, as well as all their relatives, had a significantly increased risk for death with PD.

"In our study, we not only identified an increased risk for prostate cancer and melanoma among individuals with PD and their relatives, but also established a reciprocal risk for PD among individuals with these two cancers and their relatives," says Pulst. "Collectively, these data strongly support a genetic association between PD and both prostate cancer and melanoma."

Interesting, Pulst and his colleagues noted that, while a decreased risk for lung cancer was observed among individuals with PD, this decrease in risk did not extend to any of their relatives. This finding suggests that environmental, rather than genetic, factors might be responsible for this association.

"Our findings point to the existence of underlying pathophysiologic changes that are common to PD, prostate cancer, and melanoma," says Cannon-Albright. "Exploring the precise genetic links among these diseases could improve our understanding of PD and influence strategies for prostate and skin cancer screening."

These findings will be presented at the American Academy of Neurology (AAN) 2011 Annual Meeting in Honolulu, HI.

Estudio Salamandra: la dopamina controla la formación de nuevas células cerebrales.

Un estudio realizado en el cerebro de Salamandras ha llevado a los investigadores del Instituto Karolinska a descubrir una función hasta ahora desconocida del neurotransmisor dopamina. En un artículo publicado en la revista científica Cell Stem Cell muestran cómo al actuar como una especie de interruptor de células madre, la dopamina controla la formación de nuevas neuronas en el cerebro adulto. Sus hallazgos podrían algún día contribuir a nuevos tratamientos para enfermedades neurodegenerativas, como el párkinson.


El estudio se realizó con salamandras, que a diferencia de los mamíferos se recuperan completamente de una enfermedad similar al párkinson en un plazo de cuatro semanas. la enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa caracterizada por la muerte de las células productoras de dopamina en el cerebro medio. Como la salamandra reconstruye todas las neuronas productoras de dopamina perdidas, los investigadores estudiaron cómo el cerebro de la salamandra detecta la ausencia de estas células. Esta pregunta es fundamental, ya que se desconoce el mecanismo que despierta la nueva formación de las células nerviosas y como finaliza el proceso cuando el número correcto de células se ha reconstruido.

Lo que descubrieron fue, que las células madre de la salamandra se activan automáticamente, cuando la concentración de dopamina disminuye como consecuencia de la muerte de las neuronas productoras de dopamina, lo que significa que el neurotransmisor actúa como un freno de mano constante sobre la actividad de células madre.

"El fármaco que normalmente se administra a pacientes con párkinson es la L-dopa, que se convierte en dopamina en el cerebro," dice el doctor Andras Simon, quien dirigió el estudio en el Departamento de Biología Celular y Molecular. "Cuando las salamandras fueron tratadas con L-dopa, la producción de nuevas neuronas productoras de dopamina fue casi completamente inhibida y los animales no pudieron recuperarse. Sin embargo, lo contrario también se aplica. Si la señalización de la dopamina está bloqueada, las nuevas neuronas nacen innecesariamente. "

Al igual que en los mamíferos, la formación de neuronas en el cerebro medio de la salamandra es prácticamente inexistente en circunstancias normales. Por lo tanto mediante el estudio de la salamandra, los científicos pueden entender cómo la producción de nuevas células nerviosas se puede reanudar una vez que se ha detenido, y cómo se puede detener cuando no se necesitan más neuronas. Es precisamente en esta regulación que la dopamina parece jugar un papel vital. Muchos estudios sugieren que mecanismos similares están también activos en otras especies animales. En futuros estudios comparativos podrán arrojar luz sobre cómo los neurotransmisores controlan las células madre en el cerebro, ese conocimiento puede brindar un uso potencial en el desarrollo de terapias para las enfermedades neurodegenerativas.

"Una manera de tratar de reparar el cerebro en el futuro es el de estimular las células madre que allí existen", dice el Dr. Simon. "Esta es una de las perspectivas desde las cuales nuestro estudio es interesante y la futura labor que se debe hacer acerca de si la L-dopa, que se utiliza actualmente en el tratamiento del párkinson, podría evitar este proceso en otras especies, incluyendo seres humanos. Otra perspectiva es cómo los medicamentos que bloquean la señal de la dopamina se utilizan para otras enfermedades, como la psicosis, afectando a la dinámica de las células madre en el cerebro. "

La salamandra es un miembro con cola de la familia de la rana más conocido por su capacidad de regenerar partes del cuerpo perdidas, y miembros enteros.

Dopamine Controls Formation of New Brain Cells, Salamander Study Shows

A study of the salamander brain has led researchers at Karolinska Institutet to discover a hitherto unknown function of the neurotransmitter dopamine. In an article published in the scientific journal Cell Stem Cell they show how in acting as a kind of switch for stem cells, dopamine controls the formation of new neurons in the adult brain. Their findings may one day contribute to new treatments for neurodegenerative diseases, such as Parkinson's.
The study was conducted using salamanders which unlike mammals recover fully from a Parkinson's-like condition within a four-week period. Parkinson's disease is a neurodegenerative disease characterised by the death of dopamine-producing cells in the mid-brain. As the salamander re-builds all lost dopamine-producing neurons, the researchers examined how the salamander brain detects the absence of these cells. This question is a fundamental one since it has not been known what causes the new formation of nerve cells and why the process ceases when the correct number have been made.


What they found out was that the salamander's stem cells are automatically activated when the dopamine concentration drops as a result of the death of dopamine-producing neurons, meaning that the neurotransmitter acts as a constant handbrake on stem cell activity.

"The medicine often given to Parkinson's patients is L-dopa, which is converted into dopamine in the brain," says Dr Andras Simon, who led the study at the Department of Cell and Molecular Biology. "When the salamanders were treated with L-dopa, the production of new dopamine-producing neurons was almost completely inhibited and the animals were unable to recover. However, the converse also applies. If dopamine signalling is blocked, new neurons are born unnecessarily."

As in mammals, the formation of neurons in the salamander mid-brain is virtually non-existent under normal circumstances. Therefore by studying the salamander, scientists can understand how the production of new nerve cells can be resumed once it has stopped, and how it can be stopped when no more neurons are needed. It is precisely in this regulation that dopamine seems to play a vital part. Many observations also suggest that similar mechanisms are active in other animal species too. Further comparative studies can shed light on how neurotransmitters control stem cells in the brain, knowledge that is of potential use in the development of therapies for neurodegenerative diseases.

"One way of trying to repair the brain in the future is to stimulate the stem cells that exist there," says Dr Simon. "This is one of the perspectives from which our study is interesting and further work ought to be done on whether L-dopa, which is currently used in the treatment of Parkinson's, could prevent such a process in other species, including humans. Another perspective is how medicines that block dopamine signalling and that are used for other diseases, such as psychoses, affect stem cell dynamics in the brain."

The salamander is a tailed member of the frog family most known for its ability to regenerate lost body parts, such entire limbs.

miércoles, 6 de abril de 2011

Nueva diana terapéutica contra el párkinson

Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han diseñado y sintetizado una molécula que, al inhibir una proteína, confiere protección frente a la enfermedad de Parkinson. El descubrimiento, publicado en PloS One, puede hacer de esta molécula una nueva diana celular para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.

En el párkinson se produce la pérdida de neuronas dopaminérgicas, las neuronas cuyo neurotransmisor primario es la dopamina. Este hecho, que va acompañado por una fuerte actividad inflamatoria, es un factor clave en el deterioro funcional que caracteriza a esta enfermedad. Así, estos científicos han deducido que proteger las neuronas dopaminérgicas puede ofrecer beneficio clínico a estas pacientes.
El equipo de investigadores de la UAM liderado por la doctor Ana Pérez-Castillo e integrado en la Red para la Investigación de Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED), ha demostrado que la inhibición selectiva de la proteína fosfodiesterasa 7 (PDE7) promueve la neuroprotección de las neuronas dopaminérgicas, disminuyendo además la neuroinflamación característica de esta enfermedad.
En este estudio, donde colaboraron también el doctor Angel Santos, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), y el grupo de la doctora Ana Martínez, del CSIC, se diseñó y sintetizó la molécula capaz de inhibir la proteína PDE7, a la que se ha denominado S14. En células de rata y humanas, los investigadores comprobaron que la inhibición de PDE7 producía una protección total de las neuronas frente al daño infringido por diferentes agentes citotóxicos.
El trabajo también analizó las vías de señalización a través de las que el compuesto S14 ejerce su acción. Además de comprobar el efecto neuroprotector y antiinflamatorio de este compuesto en animales, los autores demostraron que, al provocar 'in vivo' una lesión cerebral en la zona del cerebro conocida como SNpc (donde se pierden neuronas dopaminérgicas en el párkinson), los animales tratados con S14 mejoraron los síntomas motores producidos por la lesión, característicos de esta enfermedad.

Phosphodiesterase 7 Inhibition Preserves Dopaminergic Neurons in Cellular and Rodent Models of Parkinson Disease

Abstract:
Phosphodiesterase 7 plays a major role in down-regulation of protein kinase A activity by hydrolyzing cAMP in many cell types. This cyclic nucleotide plays a key role in signal transduction in a wide variety of cellular responses. In the brain, cAMP has been implicated in learning, memory processes and other brain functions.

Here we show a novel function of phosphodiesterase 7 inhibition on nigrostriatal dopaminergic neuronal death. We found that S14, a heterocyclic small molecule inhibitor of phosphodiesterase 7, conferred significant neuronal protection against different insults both in the human dopaminergic cell line SH-SY5Y and in primary rat mesencephalic cultures. S14 treatment also reduced microglial activation, protected dopaminergic neurons and improved motor function in the lipopolysaccharide rat model of Parkinson disease. Finally, S14 neuroprotective effects were reversed by blocking the cAMP signaling pathways that operate through cAMP-dependent protein kinase A.

Our findings demonstrate that phosphodiesterase 7 inhibition can protect dopaminergic neurons against different insults, and they provide support for the therapeutic potential of phosphodiesterase 7 inhibitors in the treatment of neurodegenerative disorders, particularly Parkinson disease.

First Link Between Two Major Parkinson's Genes Identified

As Parkinson's Awareness Month gets underway, a Canadian-led international study is providing important new insight into Parkinson's disease and paving the way for new avenues for clinical trials. The study, led by Dr. Michael Schlossmacher in Ottawa, provides the first link between the most common genetic risk factor for Parkinson's and the hallmark accumulation of a protein called alpha-synuclein within the brains of people with Parkinson's.

It is published in the most recent edition of the journal Annals of Neurology.

"This study addresses a major riddle in Parkinson's disease," explains Dr. Schlossmacher, who holds the Canada Research Chair in Parkinson's disease at the Ottawa Hospital Research Institute and the University of Ottawa, and is also an active neurologist at The Ottawa Hospital. "Thanks to pioneering research done by geneticists in the United States and Israel, we've known for six years now that 10-12 per cent of people with Parkinson's have a mutation in one copy of a gene called glucocerebrosidase, or GBA. However, until now we have not understood how these mutations contribute to the disease and how they fit with other pieces of the puzzle, such as the accumulation of alpha-synuclein in the brain."
Alpha-synuclein has been likened to the "bad cholesterol" of Parkinson's because it gradually accumulates in the brain as Parkinson's progresses. Affected brain cells show signs of injury, and when they die, this leads to the tremors, stiffness and slowness that are typically associated with Parkinson's disease.
Using a series of experimental laboratory models, Dr. Schlossmacher and his colleagues have now shown that the GBA mutations found in Parkinson's patients prevent brain cells from efficiently breaking down and removing alpha-synuclein.
"While the GBA mutations don't cause Parkinson's disease on their own, they do significantly increase the risk of developing the disease, probably by making people susceptible to the accumulation of alpha-synuclein," says Dr. Schlossmacher. "This could explain why people with GBA mutations frequently develop Parkinson's symptoms four to five years earlier than those without them."
"These findings are particularly exciting because if they are confirmed by other researchers, they could significantly accelerate the development of new treatments for Parkinson's," he adds. "Several companies have developed or are actively working on drugs that target GBA for another disease called Gaucher disease, and our research suggests that these drugs could potentially be useful in Parkinson's, and in a related disease called Lewy body dementia."

New Method Delivers Alzheimer’s Drug to the Brain

Oxford University scientists have developed a new method for delivering complex drugs directly to the brain, a necessary step for treating diseases like Alzheimer's, Parkinson's, Motor Neuron Disease and Muscular Dystrophy.
These diseases have largely resisted attempts to over the last 50 years develop new treatments, partly because of the difficulty of getting effective new drugs to the brain to slow or halt disease progression.

The team has successfully switched off a gene implicated in Alzheimer's disease in the brains of mice by exploiting exosomes -- tiny particles naturally released by cells. The exosomes, injected into the blood, are able to ferry a drug across the normally impermeable blood-brain barrier to the brain where it is needed.
Although this is a significant and promising result, there are a number of steps to be taken before this new form of drug delivery can be tested in humans in the clinic. The study, partly funded by the Muscular Dystrophy Campaign, is published in Nature Biotechnology.'
These are dramatic and exciting results. It's the first time new "biological" medicines have been delivered effectively across the blood-brain-barrier to the brain,' says Dr Matthew Wood of the Department of Physiology, Anatomy and Genetics at the University of Oxford, who led the work.
Exosomes are small capsules that are produced by most cells in the body in varying amounts. These natural nanoparticles are thought to be one of the ways cells communicate with each other and the body's immune system. When exosomes break off from the outer walls of cells, they can take various cellular signals and genetic material with them, transporting this material between different cells.
This led the Oxford University researchers to wonder whether exosomes could be adapted for delivering drugs to different cells and tissues of the body.
'This is the first time this natural system has been exploited for drug delivery,' says Dr Wood.
Novel drugs based on antibodies, peptides or more recently RNA molecules have been developed on many occasions to target specific parts of disease pathways. While these have shown good results in the lab, too often it has proved difficult to get the drugs to the right part of the body to see any effect in humans.
Currently, delivering any such type of therapy to the brain would have to involve neurosurgery. Nothing delivered intravenously would be able to cross from the blood into the brain.'
The major barrier for these drugs is delivery,' explains Dr Wood. 'This problem becomes even greater when you want to reach the brain. The blood-brain barrier -- which stops most things in the blood stream from crossing to our brains -- is much too great an obstacle.'
The Oxford University team set out to adapt naturally occurring exosomes to deliver a gene therapy. They used an RNA sequence -- RNA is a molecule related to DNA that also caries genetic information -- that switches off a gene that's implicated in Alzheimer's disease.
To be able to make the approach work, they would need to be able to load the exosomes with the RNA, the drug. But they would also need to be able to target the right tissues in the body.
First of all, they produced and purified exosomes from mouse cells. They then developed and patented new methods to both insert RNA molecules into the exosomes and add protein elements into the exosome coat that would target nerve cells.
The exosomes, injected intravenously into mice, crossed the blood-brain barrier and ended up in the brain. Once there, the RNA was able to switch off a gene implicated in the build up of malformed protein in Alzheimer's disease. This resulted in a 60% decrease in the brain of the problem enzyme encoded by the gene.
'We've shown that a natural system could be exploited to deliver drugs across the blood-brain barrier,' says Dr Wood. 'We believe we can use this same technology for Alzheimer's, motor neuron disease, Parkinson's and Huntington's. All we need is a different RNA each time.'
The next steps are to test the exosomes in a mouse model of Alzheimer's disease to see if it makes a difference to disease progression,' Dr Wood explains.
He also notes that other steps would be needed before exosomes could be tested in humans, including safety tests and scaling up the procedures.
'Many of these diseases have not been possible to treat in the last 50 years using standard drugs. New drugs have been developed based on complex biological molecules -- antibodies, peptides, and RNA -- but all require new ways of delivering the drugs,' he says.
'These natural nanoparticles would be administered intravenously, or perhaps even orally, and would still reach the brain.'