Investigadores del Instituto de
Física de Alaska han resaltado los riesgos tan importantes que conlleva para la
salud la dieta de algunas poblaciones indígenas de Alaska, al relacionar la
acumulación de mercurio procedente de muchos de sus alimentos básicos, con una
disminución del efecto de los antioxidantes.
El estudio, publicado en la revista
Environmental Research Letters, ha utilizado perros huskies para demostrar el
riesgo que conllevan algunos contaminantes, como el mercurio, presentes tanto
en la base de la dieta de la población indígena como en la de los huskies.
Estos perros constituyen un modelo
ideal a la hora de investigar humanos, ya que se encuentran expuestos a los
mismos riesgos medio ambientales para la salud y se han demostrado efectivos en
estudios de envejecimiento humano, de la función inmune, y de algunos
trastornos tóxicos y cognitivos.
Los datos procedentes de la
investigación con estos perros, cuya dieta se basa en oso negro, alce, lucio y
salmón, mostraron una correlación inversa entre la exposición al mercurio y el
nivel de antioxidantes: a medida que aumentaba la exposición al mercurio, el
nivel de antioxidantes en estos perros, disminuía.
Los antioxidantes – sustancias que
juegan un papel crítico en la protección celular – impiden que los electrones
se separen de las moléculas. Si los antioxidantes no funcionan bien, la pérdida
de electrones (también conocida como oxidación) puede desencadenar una serie de
reacciones que conducen al daño y a una eventual muerte celular.
Este daño, también conocido como estrés oxidativo, se estima que contribuye al desarrollo de una amplia variedad de enfermedades incluidas el Alzheimer, el Párkinson, la Diabetes y el Trastorno de neuronas motoras. Los antioxidantes son utilizados con frecuencia como ingredientes en un largo número de suplementos dietéticos y han sido estudiados en la prevención del cáncer y de enfermedades cardiovasculares.
Este daño, también conocido como estrés oxidativo, se estima que contribuye al desarrollo de una amplia variedad de enfermedades incluidas el Alzheimer, el Párkinson, la Diabetes y el Trastorno de neuronas motoras. Los antioxidantes son utilizados con frecuencia como ingredientes en un largo número de suplementos dietéticos y han sido estudiados en la prevención del cáncer y de enfermedades cardiovasculares.
La población rural de Alaska
mantiene un estilo de vida mínimo de subsistencia para sobrevivir y para
conservar sus valores culturales y espirituales tradicionales. No obstante, es
una población que se encuentra cada vez más concienciada con las implicaciones
para la salud de alimentos como el lucio y otros pescados, debido al gran
número de contaminantes (como el mercurio) que han entrado en el ecosistema.
Las principales fuentes de esta entrada de mercurio al ecosistema son las
plantas productoras de carbón.
Investigadores de la Universidad
Fairbanks de Alaska, analizaron grupos de 12 huskies de cuatro poblaciones
distintas a lo largo del río Yukon, procedentes del mismo tipo de centro de
acogida para perros. Los huskies, que eran entrenados para correr, tenían un
linaje, sexo y edad similar y se encontraban en su mejor nivel de competición,
eran alimentados con una dieta comercial y equilibrada.
Después de cambiar su alimentación
durante dos meses, utilizando una dieta básica, se tomaron muestras para
determinar el nivel de antioxidantes en sangre y muestras de pelo para determinar
el nivel total de mercurio en su cuerpo.
El autor principal del estudio, el
profesor Kriya Dunlap, afirma que: “Las cantidades de mercurio encontradas en
el salmón estaban todavía muy por debajo del límite que establece la Agencia de
Protección Medioambiental y los beneficios para la salud que se obtienen
comparados con los de la comida procesada son aún bastante significativos; no
obstante, se debe continuar supervisando la producción de mercurio, al poder
perjudicar este los índices de salud”.




